Un estudio del Conicet brinda claves para comprender el Covid prolongado
Lo hizo un equipo de científicas, con la participación de laboratorios de Uruguay y Canadá. El informe detalló que el virus se propagaría por el organismo a través de los glóbulos rojos, lo que explicaría que llegue a diversos tejidos.

Geraldine Gueron y Ayelén Toro trabajan en el laboratorio del Iquibicen. Foto: gentileza de Luiza Cavalcante (Exactas UBA)
Un estudio de científicas del Conicet, con participación de laboratorios de Uruguay y Canadá, señaló que el virus SARS-Cov-2 se propagaría por el organismo a través de los glóbulos rojos de la sangre. Este dato ayudaría a explicar que pueda alcanzar diversos tejidos del cuerpo humano y permanecer allí sintomáticamente de manera prolongada.
Los avances científicos realizados en la comprensión de la infección por SARS-Cov-2 desde fines de 2019, cuando se reportaron los primeros casos de COVID-19, indican que, a diferencia de lo que se creía en un comienzo, no se trata de un mero patógeno respiratorio, sino de un virus que afecta al organismo de manera sistémica y alcanza, por ejemplo, al corazón, los riñones e incluso el cerebro. Sin embargo, aún permanecen poco comprendidas las vías de su propagación. En este sentido, un estudio de científicos del Conicet, junto a laboratorios de Uruguay y Canadá, reveló que el patógeno causante de la pandemia de 2020 llegaría a los distintos tejidos del cuerpo humano a través de la sangre, más específicamente de los glóbulos rojos, a partir de la interacción del virus con un componente clave de la hemoglobina. El estudio fue publicado en la revista Cell Death & Disease del grupo Nature.
El hallazgo proporcionó nuevas claves para comprender y buscar tratamientos para el COVID-19 y lo que se conoce como Covid prolongado, tal como se denomina a la persistencia sintomática de reservorios del virus en múltiples tejidos del organismo aun meses después de producida la infección.
El Covid prolongado es un síndrome que afecta tanto a adultos como a niños y niñas, y en muchos casos se ha relacionado con la persistencia de diversas anomalías hematológicas posteriores a la recuperación de la fase aguda de la enfermedad. Por este motivo, se hace evidente que esta sintomatología persistente requiere de un abordaje más preciso y exhaustivo de las manifestaciones hematológicas, así como una consideración de la importancia que podría tener la sangre en el desarrollo de la patología y su prolongación en el tiempo.
Geraldine Gueron y Ayelén Toro. Foto: gentileza de Luiza Cavalcante (Exactas UBA)
El rol de los glóbulos rojos
De acuerdo con el relato de Geraldine Gueron, investigadora del Conicet y directora del Laboratorio de Inflamación y Cáncer del Instituto de Química Biológica de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (Iquibicen, Conicet-UBA), el descubrimiento fue posible gracias al testeo de una hipótesis que no se pudo corroborar.
En el laboratorio de Inflamación y Cáncer, una de las líneas de investigación está relacionada con la evaluación del rol antitumoral y antiinflamatorio de la enzima Hemo-oxigenasa 1 (HO-1) en el cáncer de próstata. Cuando empezó la pandemia, al revisar la literatura existente, las investigadoras encontraron publicaciones que daban cuenta de que HO-1 estaba también reportada como un potencial agente terapéutico antiviral y antiinflamatorio para infecciones como HIV, influenza, Zika, hepatitis B y hepatitis C. A partir del amplio conocimiento que tenían de esta enzima y de la necesidad de buscar terapias para el tratamiento del nuevo coronavirus, se propusieron probar si HO-1 podía ayudar a contener o moderar los síntomas del COVID-19.
En el laboratorio contaban con hemina, una droga que puede inducir la expresión de la HO-1, que ya se encuentra aprobada hace años para el tratamiento de porfiria por organismos reguladores como la Anmat en Argentina y la FDA en Estados Unidos. Sin embargo, dado que en el laboratorio del Iquibicen no tenían las condiciones de bioseguridad necesarias para trabajar con virus, comenzaron a realizar estudios con la droga en líneas celulares de diferentes órganos y a hacer un paneo de las proteínas que se expresaban y que podrían estar relacionadas con una respuesta a la infección. En un paso siguiente, comenzaron a trabajar con herramientas que permiten simular infecciones virales y, al administrar hemina, los resultados fueron prometedores.
Para realizar los estudios "in vivo", con ratones infectados con un virus análogo al SARS-Cov-2, tuvieron que trasladarse al Instituto Pasteur de Uruguay. El sorpresivo resultado fue que, cuando administraron hemina a los ratones infectados, estos, lejos de mostrar una mejoría o un proceso antiinflamatorio, se morían velozmente.
“Para nosotros, esto era muy extraño, porque sabíamos, por otros ensayos in vivo, que la hemina por sí sola no mata al animal, algo que además ratificamos en un experimento siguiente. Así que entendimos que debía haber una sinergia entre el virus y la hemina que hacía que se murieran más rápido. Es decir que la droga, por algún motivo que aún desconocíamos, volvía mucho más agresiva a la infección”, señala Gueron.
Las investigadoras sabían que la hemina es un análogo del grupo hemo, molécula que forma parte de la hemoglobina, una proteína presente en los glóbulos de la sangre cuyo rol principal es transportar oxígeno desde los pulmones hacía el resto de los tejidos del cuerpo. Fue así como surgió la hipótesis, no explorada hasta entonces, de que podía existir una unión entre el grupo hemo de la hemoglobina y el SARS-Cov-2 que llevara a que el virus se diseminara por todo el cuerpo a través de la sangre.
“Nuestra sospecha se alimentaba también de que había múltiples reportes de pacientes con COVID-19 que presentaban diversas alteraciones y desregulaciones hematológicas, como anemias. Pese al escepticismo de nuestros colegas del Instituto Pasteur de Uruguay, los convencimos para repetir el experimento y analizar si en la sangre de los ratones infectados, puntualmente en los glóbulos rojos, había carga viral y partículas virales con capacidad infectiva. Tras la realización de los ensayos, pudimos, esta vez sí, confirmar la hipótesis que habíamos planteado. Esto nos permitió entender por qué se morían los ratones cuando les administrábamos hemina”, afirma la primera autora del artículo, Ayelén Toro, investigadora del Conicet en el Iquibicen.
La sinergia entre la droga y el virus hacía que la infección fuera más cruel y aumentaran los niveles de partículas virales en todos los órganos de los animales. Lo que sucedía, concretamente, era que el medicamento le permitía al virus desplazarse por el cuerpo de forma más eficiente. Sin embargo, lo más importante de estos resultados es que permitían deducir que la hemoglobina de la sangre debía ser el transporte que usaba el virus para propagarse por el cuerpo.
Las investigadoras analizaron muestras clínicas de hisopados nasofaríngeos y de suero de pacientes infectados con SARS-Cov-2. Foto: Télam
Nuevos ensayos
Gracias a un estudio colaborativo con un grupo de investigación de Canadá, pudieron realizar simulaciones computacionales para comprobar que, efectivamente, podía haber una afinidad entre el grupo hemo de la hemoglobina y la proteína spike del SARS-Cov-2. “No solamente encontramos que spike era capaz de unirse con el grupo hemo, sino que también descubrimos en qué parte podía hacerlo”, explica Toro. Esta interacción entre la proteína spike y el grupo hemo fue probada también en ensayos in vitro realizados en el Instituto Pasteur de Uruguay.
A modo de poner a prueba sus conclusiones, en un ensayo in vivo posterior, las investigadoras administraron de forma simultánea hemina y cloroquina a ratones infectados con el virus. La cloroquina es un fármaco aprobado para el tratamiento de parásitos que se une al grupo hemo, evitando que los patógenos se “coman” la hemoglobina. La hipótesis de este experimento era que, al secuestrar al grupo hemo, la cloroquina iba a evitar que el SARS-Cov-2 se uniera a la hemina para agilizar su propagación por el resto del cuerpo. Los resultados mostraron que, al administrar conjuntamente ambas drogas, los animales infectados con SARS-Cov-2 permanecían vivos, a diferencia de lo que ocurría cuando solo se les suministraba hemina. Además, se reducía el reservorio viral presente en los diferentes órganos del animal.
“Nosotros no probamos la cloroquina como posible tratamiento, ya que esto fue testeado por otros grupos en la pandemia, sino como herramienta experimental para poder probar nuestra hipótesis. Nuestra conclusión es que, al ‘secuestrar’ al grupo hemo, lo deja menos disponible para que el virus pueda 'viajar’ y diseminarse. Evidentemente, el grupo hemo le da alguna ventaja al virus para escapar de la respuesta inmune”, señala Gueron.
Comprobación en casos clínicos
A los ensayos in vivo e in vitro, las investigadoras sumaron el análisis de muestras clínicas de hisopados nasofaríngeos y de suero de pacientes infectados con SARS-Cov-2, así como de diversos tejidos de personas fallecidas con COVID-19, facilitados por el Hospital Español de Uruguay. Los resultados confirmaron tanto el carácter sistémico de la enfermedad, a partir de la presencia de material genético del virus en múltiples tejidos, como la importancia de la sangre en su propagación, dado que no solo se halló en el suero la presencia de material genético viral, sino también partículas con capacidad infectiva.
De acuerdo a las conclusiones del estudio, aunque los resultados de la investigación no sugieren que la cloroquina pueda utilizarse como terapia farmacológica contra el COVID-19 o el Covid prolongado, la posibilidad de modular la gravedad de la enfermedad mediante agentes que interactúan con el grupo hemo es una prometedora vía para su tratamiento a través de enfoques terapéuticos que entiendan la interacción entre el virus y el grupo hemo como un eje estratégico de intervención.
Fuente: Prensa Conicet

Adolescentes planeaban un atentado en Buenos Aires; hay preocupación
La viralización de audios de estudiantes de un colegio de Escobar en los que hablan de ejecutar una ...
04 DE ABRIL DE 2025

Convocan a tecnoemprendedores al Concurso IB50K 2025
El director del Instituto Balseiro, Mariano Cantero, pasó por el aire de Radio U para contar los ...
04 DE ABRIL DE 2025

Argentina elige creer: con menos apego a las instituciones religiosas, aún tiene fe en los milagros
Según una investigación de Creencias Sociales del observatorio Pulsar.UBA, las y los argentinos ...
04 DE ABRIL DE 2025